La seguridad informática o
seguridad de tecnologías de la información es el área de la informática que se
enfoca en la protección de la infraestructura computacional y todo lo
relacionado con esta y, especialmente, la información contenida o circulante.
Para ello existen una serie de estándares, protocolos, métodos, reglas,
herramientas y leyes concebidas para minimizar los posibles riesgos a la
infraestructura o a la información. La seguridad informática comprende software
(bases de datos, metadatos, archivos),hardware y todo lo que la organización
valore (activo) y signifique un riesgo si esta información confidencial llega a
manos de otras personas, convirtiéndose, por ejemplo, en información
privilegiada
https://www.youtube.com/watch?v=QVymjGfoHjY
.
https://www.youtube.com/watch?v=QVymjGfoHjY
.
El concepto de seguridad de la
información no debe ser confundido con el de «seguridad informática», ya que este
último solo se encarga de la seguridad en el medio informático, pero la
información puede encontrarse en diferentes medios o formas, y no solo en
medios informáticos.
La seguridad informática es la
disciplina que se ocupa de diseñar las normas, procedimientos, métodos y
técnicas destinados a conseguir un sistema de información seguro y confiable.
Puesto simple, la seguridad en
un ambiente de red es la habilidad de identificar y eliminar vulnerabilidades.
Una definición general de seguridad debe también poner atención a la necesidad
de salvaguardar la ventaja organizacional, incluyendo información y equipos
físicos, tales como los mismos computadores. Nadie a cargo de seguridad debe
determinar quien y cuando se puede tomar acciones apropiadas sobre un ítem en
específico. Cuando se trata de la seguridad de una compañía, lo que es
apropiado varía de organización a organización. Independientemente, cualquier
compañía con una red debe de tener una política de seguridad que se dirija a
conveniencia y coordinación.
Objetivos
La seguridad informática debe establecer normas que minimicen los
riesgos a la información o infraestructura informática. Estas normas incluyen
horarios de funcionamiento, restricciones a ciertos lugares, autorizaciones,
denegaciones, perfiles de usuario, planes de emergencia, protocolos y todo lo
necesario que permita un buen nivel de seguridad informática minimizando el
impacto en el desempeño de los trabajadores y de la organización en general y
como principal contribuyente al uso de programas realizados por programadores.
La seguridad informática está
concebida para proteger los activos informáticos, entre los que se encuentran
los siguientes:
La infraestructura
computacional: Es una parte fundamental para el almacenamiento y gestión de la
información, así como para el funcionamiento mismo de la organización. La
función de la seguridad informática en esta área es velar que los equipos
funcionen adecuadamente y anticiparse en caso de fallas, robos, incendios,
boicot, desastres naturales, fallas en el suministro eléctrico y cualquier otro
factor que atente contra la infraestructura informática.
Los usuarios: Son las personas
que utilizan la estructura tecnológica, zona de comunicaciones y que gestionan
la información. Debe protegerse el sistema en general para que el uso por parte
de ellos no pueda poner en entredicho la seguridad de la información y tampoco
que la información que manejan o almacenan sea vulnerable.
La información: es el
principal activo. Utiliza y reside en la infraestructura computacional y es
utilizada por los usuarios.
Amenazas[editar]
No solo las amenazas que
surgen de la programación y el funcionamiento de un dispositivo de
almacenamiento, transmisión o proceso deben ser consideradas, también hay otras
circunstancias que deben ser tenidas en cuenta, incluso «no informáticas».
Muchas son a menudo imprevisibles o inevitables, de modo que las únicas
protecciones posibles son las redundancias y la descentralización, por ejemplo
mediante determinadas estructuras de redes en el caso de las comunicaciones o
servidores en clúster para la disponibilidad.
Las amenazas pueden ser
causadas por:
Usuarios: causa del mayor
problema ligado a la seguridad de un sistema informático. En algunos casos sus
acciones causan problemas de seguridad, si bien en la mayoría de los casos es
porque tienen permisos sobre dimensionados, no se les han restringido acciones
innecesarias, etc.
Programas maliciosos:
programas destinados a perjudicar o a hacer un uso ilícito de los recursos del
sistema. Es instalado (por inatención o maldad) en el ordenador, abriendo una
puerta a intrusos o bien modificando los datos. Estos programas pueden ser un
virus informático, un gusano informático, un troyano, una bomba lógica, un
programa espía o spyware, en general conocidos como malware.
Errores de programación: La
mayoría de los errores de programación que se pueden considerar como una
amenaza informática es por su condición de poder ser usados como exploits por
los crackers, aunque se dan casos donde el mal desarrollo es, en sí mismo, una
amenaza. La actualización de parches de los sistemas operativos y aplicaciones
permite evitar este tipo de amenazas.
Intrusos: persona que
consiguen acceder a los datos o programas a los cuales no están autorizados
(crackers, defacers, hackers, script kiddie o script boy, viruxers, etc.).
Un siniestro (robo, incendio,
inundación): una mala manipulación o una mala intención derivan a la pérdida
del material o de los archivos.
Personal técnico interno:
técnicos de sistemas, administradores de bases de datos, técnicos de
desarrollo, etc. Los motivos que se encuentran entre los habituales son:
disputas internas, problemas laborales, despidos, fines lucrativos, espionaje,
etc.
Fallos electrónicos o lógicos
de los sistemas informáticos en general.
Catástrofes naturales: rayos,
terremotos, inundaciones, rayos cósmicos, etc.
Ingeniería Social[editar]
Existen diferentes tipos de
ataques en Internet como virus, troyanos u otros, dichos ataques pueden ser
contrarrestados o eliminados pero hay un tipo de ataque, que no afecta
directamente a los ordenadores, sino a sus usuarios, conocidos como “el eslabón
más débil”. Dicho ataque es capaz de conseguir resultados similares a un ataque
a través de la red, saltándose toda la infraestructura creada para combatir
programas maliciosos. Además, es un ataque más eficiente, debido a que es más
complejo de calcular y prever. Se pueden utilizar infinidad de influencias
psicológicas para lograr que los ataques a un servidor sean lo más sencillo
posible, ya que el usuario estaría inconscientemente dando autorización para
que dicha inducción se vea finiquitada hasta el punto de accesos de
administrador.1
Tipos de amenaza[editar]
Existen infinidad de modos de
clasificar un ataque y cada ataque puede recibir más de una clasificación. Por
ejemplo, un caso de phishing puede llegar a robar la contraseña de un usuario
de una red social y con ella realizar una suplantación de la identidad para un
posterior acoso, o el robo de la contraseña puede usarse simplemente para
cambiar la foto del perfil y dejarlo todo en una broma (sin que deje de ser
delito en ambos casos, al menos en países con legislación para el caso, como lo
es España).
Amenazas por el origen
El hecho de conectar una red a
un entorno externo nos da la posibilidad de que algún atacante pueda entrar en
ella, con esto, se puede hacer robo de información o alterar el funcionamiento
de la red. Sin embargo el hecho de que la red no esté conectada a un entorno
externo, como Internet, no nos garantiza la seguridad de la misma. De acuerdo
con el Computer Security Institute (CSI) de San Francisco aproximadamente entre
el 60 y 80 por ciento de los incidentes de red son causados desde dentro de la
misma. Basado en el origen del ataque podemos decir que existen dos tipos de
amenazas:
Amenazas internas:
Generalmente estas amenazas pueden ser más serias que las externas por varias
razones como son:
Si es por usuarios o personal
técnico, conocen la red y saben cómo es su funcionamiento, ubicación de la
información, datos de interés, etc. Además tienen algún nivel de acceso a la
red por las mismas necesidades de su trabajo, lo que les permite unos mínimos
de movimientos.
Los sistemas de prevención de
intrusos o IPS, y firewalls son mecanismos no efectivos en amenazas internas
por, habitualmente, no estar orientados al tráfico interno. Que el ataque sea
interno no tiene que ser exclusivamente por personas ajenas a la red, podría
ser por vulnerabilidades que permiten acceder a la red directamente: rosetas
accesibles, redes inalámbricas desprotegidas, equipos sin vigilancia, etc.
Amenazas externas: Son
aquellas amenazas que se originan fuera de la red. Al no tener información
certera de la red, un atacante tiene que realizar ciertos pasos para poder
conocer qué es lo que hay en ella y buscar la manera de atacarla. La ventaja
que se tiene en este caso es que el administrador de la red puede prevenir una
buena parte de los ataques externos.
Amenazas por el efecto
El tipo de amenazas por el
efecto que causan a quien recibe los ataques podría clasificarse en:
Robo de información.
Destrucción de información.
Anulación del funcionamiento
de los sistemas o efectos que tiendan a ello.
Suplantación de la identidad,
publicidad de datos personales o confidenciales, cambio de información, venta
de datos personales, etc.
Robo de dinero, estafas,...
Amenazas por el medio
utilizado
Se pueden clasificar por el
modus operandi del atacante, si bien el efecto puede ser distinto para un mismo
tipo de ataque:
Phishing.
Ingeniería social.
Denegación de servicio.
Spoofing: de DNS, de IP, de
DHCP, etc.
Amenaza informática del
futuro[editar]
Si en un momento el objetivo
de los ataques fue cambiar las plataformas tecnológicas ahora las tendencias
cibercriminales indican que la nueva modalidad es manipular los certificados
que contienen la información digital. El área semántica, era reservada para los
humanos, se convirtió ahora en el núcleo de los ataques debido a la evolución
de la Web 2.0 y las redes sociales, factores que llevaron al nacimiento de la
generación 3.0.
Se puede afirmar que “la Web
3.0 otorga contenidos y significados de manera tal que pueden ser comprendidos
por las computadoras, las cuales -por medio de técnicas de inteligencia
artificial- son capaces de emular y mejorar la obtención de conocimiento, hasta
el momento reservada a las personas”.
Es decir, se trata de dotar de
significado a las páginas Web, y de ahí el nombre de Web semántica o Sociedad
del Conocimiento, como evolución de la ya pasada Sociedad de la Información
En este sentido, las amenazas
informáticas que viene en el futuro ya no son con la inclusión de troyanos en
los sistemas o softwares espías, sino con el hecho de que los ataques se han
profesionalizado y manipulan el significado del contenido virtual.
“La Web 3.0, basada en
conceptos como elaborar, compartir y significar, está representando un desafío
para los hackers que ya no utilizan las plataformas convencionales de ataque,
sino que optan por modificar los significados del contenido digital, provocando
así la confusión lógica del usuario y permitiendo de este modo la intrusión en
los sistemas”, La amenaza ya no solicita la clave de homebanking del
desprevenido usuario, sino que directamente modifica el balance de la cuenta,
asustando al internauta y, a partir de allí, sí efectuar el robo del capital”.
Obtención de perfiles de los
usuarios por medios, en un principio, lícitos: seguimiento de las búsquedas
realizadas, históricos de navegación, seguimiento con geoposicionamiento de los
móviles, análisis de las imágenes digitales subidas a Internet, etc.
Para no ser presa de esta
nueva ola de ataques más sutiles, se recomienda:
Mantener las soluciones
activadas y actualizadas.
Evitar realizar operaciones
comerciales en computadoras de uso público o en redes abiertas.
Verificar los archivos
adjuntos de mensajes sospechosos y evitar su descarga en caso de duda.
Análisis de riesgos[editar]
Artículo principal: Análisis
de riesgo informático
El análisis de riesgos
informáticos es un proceso que comprende la identificación de activos
informáticos, sus vulnerabilidades y amenazas a los que se encuentran expuestos
así como su probabilidad de ocurrencia y el impacto de las mismas, a fin de
determinar los controles adecuados para aceptar, disminuir, transferir o evitar
la ocurrencia del riesgo.
Teniendo en cuenta que la
explotación de un riesgo causaría daños o pérdidas financieras o
administrativas a una empresa u organización, se tiene la necesidad de poder
estimar la magnitud del impacto del riesgo a que se encuentra expuesta mediante
la aplicación de controles. Dichos controles, para que sean efectivos, deben
ser implementados en conjunto formando una arquitectura de seguridad con la
finalidad de preservar las propiedades de confidencialidad, integridad y
disponibilidad de los recursos objetos de riesgo.
Elementos de un análisis de
riesgo[editar]
El proceso de análisis de
riesgo genera habitualmente un documento al cual se le conoce como matriz de
riesgo. En este documento se muestran los elementos identificados, la manera en
que se relacionan y los cálculos realizados. Este análisis de riesgo es
indispensable para lograr una correcta administración del riesgo. La
administración del riesgo hace referencia a la gestión de los recursos de la
organización. Existen diferentes tipos de riesgos como el riesgo residual y
riesgo total así como también el tratamiento del riesgo, evaluación del riesgo
y gestión del riesgo entre otras. La fórmula para determinar el riesgo total
es:
RT (Riesgo Total) =
Probabilidad x Impacto Promedio
A partir de esta fórmula
determinaremos su tratamiento y después de aplicar los controles podremos
obtener el riesgo residual.
Análisis de impacto al
negocio[editar]
Véase también: Economía de
seguridad informática
El reto es asignar
estratégicamente los recursos para cada equipo de seguridad y bienes que
intervengan, basándose en el impacto potencial para el negocio, respecto a los
diversos incidentes que se deben resolver.
Para determinar el
establecimiento de prioridades, el sistema de gestión de incidentes necesita
saber el valor de los sistemas de información que pueden ser potencialmente
afectados por incidentes de seguridad. Esto puede implicar que alguien dentro
de la organización asigne un valor monetario a cada equipo y un archivo en la
red o asignar un valor relativo a cada sistema y la información sobre ella.
Dentro de los valores para el sistema se pueden distinguir: confidencialidad de
la información, la integridad (aplicaciones e información) y finalmente la
disponibilidad del sistema. Cada uno de estos valores es un sistema
independiente del negocio, supongamos el siguiente ejemplo, un servidor web
público pueden poseer la característica de confidencialidad baja (ya que toda
la información es pública) pero necesita alta disponibilidad e integridad, para
poder ser confiable. En contraste, un sistema de planificación de recursos
empresariales (ERP) es, habitualmente, un sistema que posee alto puntaje en las
tres variables.
Los incidentes individuales
pueden variar ampliamente en términos de alcance e importancia.
Puesta en marcha de una
política de seguridad[editar]
Véanse también: Plan de
contingencias y Plan de continuidad del negocio.
Actualmente las legislaciones nacionales
de los Estados, obligan a las empresas, instituciones públicas a implantar una
política de seguridad. Por ejemplo, en España, la Ley Orgánica de Protección de
Datos de carácter personal o también llamada LOPD y su normativa de desarrollo,
protege ese tipo de datos estipulando medidas básicas y necesidades que impidan
la pérdida de calidad de la información o su robo. También en ese país, el
Esquema Nacional de Seguridad establece medidas tecnológicas para permitir que
los sistemas informáticos que prestan servicios a los ciudadanos cumplan con
unos requerimientos de seguridad acordes al tipo de disponibilidad de los
servicios que se prestan.
Generalmente se ocupa
exclusivamente a asegurar los derechos de acceso a los datos y recursos con las
herramientas de control y mecanismos de identificación. Estos mecanismos
permiten saber que los operadores tienen sólo los permisos que se les dio.
La seguridad informática debe
ser estudiada para que no impida el trabajo de los operadores en lo que les es
necesario y que puedan utilizar el sistema informático con toda confianza. Por
eso en lo referente a elaborar una política de seguridad, conviene:
Elaborar reglas y
procedimientos para cada servicio de la organización.
Definir las acciones a
emprender y elegir las personas a contactar en caso de detectar una posible
intrusión
Sensibilizar a los operadores
con los problemas ligados con la seguridad de los sistemas informáticos.
Los derechos de acceso de los
operadores deben ser definidos por los responsables jerárquicos y no por los
administradores informáticos, los cuales tienen que conseguir que los recursos
y derechos de acceso sean coherentes con la política de seguridad definida.
Además, como el administrador suele ser el único en conocer perfectamente el
sistema, tiene que derivar a la directiva cualquier problema e información
relevante sobre la seguridad, y eventualmente aconsejar estrategias a poner en
marcha, así como ser el punto de entrada de la comunicación a los trabajadores
sobre problemas y recomendaciones en término de seguridad informática.
Técnicas para asegurar el
sistema:
https://www.youtube.com/watch?v=kn9Pdioe6xk
https://www.youtube.com/watch?v=kn9Pdioe6xk
Dos firewalls permiten crear
una DMZ donde alojar los principales servidores que dan servicio a la empresa y
la relacionan con Internet. Por ejemplo, los servidores web, los servidores de
correo electrónico,... El router es el elemento expuesto directamente a
Internet y, por tanto, el más vulnerable.
El activo más importante que
se posee es la información y, por lo tanto, deben existir técnicas que la
aseguren, más allá de la seguridad física que se establezca sobre los equipos
en los cuales se almacena. Estas técnicas las brinda la seguridad lógica que
consiste en la aplicación de barreras y procedimientos que resguardan el acceso
a los datos y solo permiten acceder a ellos a las personas autorizadas para
hacerlo.
Cada tipo de ataque y cada
sistema requiere de un medio de protección o más (en la mayoría de los casos es
una combinación de varios de ellos)
A continuación se enumeran una
serie de medidas que se consideran básicas para asegurar un sistema tipo, si
bien para necesidades específicas se requieren medidas extraordinarias y de
mayor profundidad:
Utilizar técnicas de desarrollo
que cumplan con los criterios de seguridad al uso para todo el software que se
implante en los sistemas, partiendo de estándares y de personal suficientemente
formado y concienciado con la seguridad.
Implantar medidas de seguridad
físicas: sistemas anti incendios, vigilancia de los centros de proceso de
datos, sistemas de protección contra inundaciones, protecciones eléctricas
contra apagones y sobretensiones, sistemas de control de accesos, etc.
Codificar la información:
criptología, criptografía y criptociencia. Esto se debe realizar en todos
aquellos trayectos por los que circule la información que se quiere proteger,
no solo en aquellos más vulnerables. Por ejemplo, si los datos de una base muy
confidencial se han protegido con dos niveles de firewall, se ha cifrado todo
el trayecto entre los clientes y los servidores y entre los propios servidores,
se utilizan certificados y sin embargo se dejan sin cifrar las impresiones
enviadas a la impresora de red, tendríamos un punto de vulnerabilidad.
Contraseñas difíciles de
averiguar que, por ejemplo, no puedan ser deducidas a partir de los datos
personales del individuo o por comparación con un diccionario, y que se cambien
con la suficiente periodicidad. Las contraseñas, además, deben tener la
suficiente complejidad como para que un atacante no pueda deducirla por medio
de programas informáticos. El uso de certificados digitales mejora la seguridad
frente al simple uso de contraseñas.
Vigilancia de red. Las redes
transportan toda la información, por lo que además de ser el medio habitual de
acceso de los atacantes, también son un buen lugar para obtener la información
sin tener que acceder a las fuentes de la misma. Por la red no solo circula la
información de ficheros informáticos como tal, también se transportan por ella:
correo electrónico, conversaciones telefónica (VoIP), mensajería instantánea,
navegación Internet, lecturas y escrituras a bases de datos, etc. Por todo
ello, proteger la red es una de las principales tareas para evitar robo de
información. Existen medidas que abarcan desde la seguridad física de los
puntos de entrada hasta el control de equipos conectados, por ejemplo 802.1x.
En el caso de redes inalámbricas la posibilidad de vulnerar la seguridad es
mayor y deben adoptarse medidas adicionales.
Redes perimetrales de
seguridad, o DMZ, permiten generar reglas de acceso fuertes entre los usuarios
y servidores no públicos y los equipos publicados. De esta forma, las reglas
más débiles solo permiten el acceso a ciertos equipos y nunca a los datos, que
quedarán tras dos niveles de seguridad.
Tecnologías repelentes o
protectoras: cortafuegos, sistema de detección de intrusos - antispyware,
antivirus, llaves para protección de software, etc.
Mantener los sistemas de
información con las actualizaciones que más impacten en la seguridad.
Copias de seguridad e,
incluso, sistemas de respaldo remoto que permiten mantener la información en
dos ubicaciones de forma asíncrona.
Controlar el acceso a la
información por medio de permisos centralizados y mantenidos (tipo Active
Directory, LDAP, listas de control de acceso, etc.). Los medios para
conseguirlo son:
Restringir el acceso (de
personas de la organización y de las que no lo son) a los programas y archivos.
Asegurar que los operadores
puedan trabajar pero que no puedan modificar los programas ni los archivos que
no correspondan (sin una supervisión minuciosa).
Asegurar que se utilicen los
datos, archivos y programas correctos en/y/por el procedimiento elegido.
Asegurar que la información
transmitida sea la misma que reciba el destinatario al cual se ha enviado y que
no le llegue a otro. y que existan sistemas y pasos de emergencia alternativos
de transmisión entre diferentes puntos.
Organizar a cada uno de los
empleados por jerarquía informática, con claves distintas y permisos bien
establecidos, en todos y cada uno de los sistemas o aplicaciones empleadas.
Actualizar constantemente las
contraseñas de accesos a los sistemas de cómputo, como se ha indicado más
arriba, e incluso utilizando programa que ayuden a los usuarios a la gestión de
la gran cantidad de contraseñas que tienen gestionar en los entornos actuales,
conocidos habitualmente como gestores de identidad.
Redundancia y
descentralización.
Respaldo de
información[editar]
Artículo principal: Copia de
seguridad
La información constituye el
activo más importante de las empresas, pudiendo verse afectada por muchos
factores tales como robos, incendios, fallas de disco, virus u otros. Desde el
punto de vista de la empresa, uno de los problemas más importantes que debe
resolver es la protección permanente de su información crítica.
La medida más eficiente para
la protección de los datos es determinar una buena política de copias de
seguridad o backups. Este debe incluir copias de seguridad completa (los datos
son almacenados en su totalidad la primera vez) y copias de seguridad
incrementales (solo se copian los ficheros creados o modificados desde el
último backup). Es vital para las empresas elaborar un plan de backup en función
del volumen de información generada y la cantidad de equipos críticos.
BIBLIOGRAFIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Seguridad_inform%C3%A1tica
BIBLIOGRAFIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Seguridad_inform%C3%A1tica
Qué pasó con el video y la segunda entrada?
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